Tus pensamientos alteran la Autoestima

Creo que si me estas leyendo es porque piensas que tu autoestima está baja, o que no la tienes, o que está destruida, aniquilada, anulada o simplemente en apuros como el título de este podcast autoestima en apuros.

¿Por qué decidí por este título? Por dos razones. La primera fue que debería buscar un nombre que las personas pudieran encontrarme con facilidad y que este nombre estuviera muy relacionado con lo que iba a tratar en los episodios. No lo dudé. La palabra autoestima tenía que estar en el título. Y la segunda razón fue que llegué a la conclusión que pase lo que pase en nuestras vidas la autoestima siempre se ve tocada, siempre está en apuros. Y ¿qué pasa cuando algo está en apuros? Hay que rescatarlo, socorrerlo, fortalecerlo. Y aquí estoy yo para ayudarte a rescatar y a fortalecer tu autoestima.

La autoestima se basa en 4 elementos. El autoconcepto, la autoimagen, el autorefuerzo y la autoconfianza.

Lo primero que trabajo con las personas que acuden a mí, es el autoconcepto. Es importante empezar con el autoconcepto porque por lo general las personas no se conocen, y odio generalizar pero la mayoría no se han parado para saber quiénes son realmente. Tienen una idea bastante negativa de sí mismas por lo tanto su autoconcepto suele ser negativo.

Cuando nos sentimos felices en una relación, o en cualquier ámbito de nuestras vidas, todo es perfecto y no paramos para pensar que idea tengo sobre mí. Como va todo bien ¿para que voy a cuestionar mi forma de actuar, de sentir o de pensar? ¿Para qué? si todo va como la seda.

Pero cuando tenemos un conflicto la cosa cambia. O echamos la culpa a la otra persona de todos nuestros males o pensamos que todo es por culpa nuestra. Que somos lo peor que pario la tierra.

¿Por qué vamos de un extremo a otro sin pasar por el medio que es donde podemos encontrar el equilibrio? Porque tenemos que encontrar a un culpable para justificar nuestro sufrimiento en vez de asumir nuestra parte de responsabilidad en lo que está pasando. Si nos responsabilizamos de que pase lo que pase tiene que ver con nosotras, solamente así podríamos hacer algo por mejorar o cambiar la situación.

Si culpo a la otra persona de todo lo que me pasa, no tengo nada que hacer ni el poder de cambiar o mejorar algo porque el poder lo tiene la otra persona. No depende de mí cambiar su comportamiento.

Si te echas la culpa de lo que pasa en la relación lo más probable es que tendrás pensamientos del tipo: merezco lo que me pasa, soy idiota, no aprendo, no soy digna de amor, no lo hago nada bien, siempre repito lo mismo, no soy decidida, ni valiosa, no soy suficiente, soy lo peor, nadie me quiere, ¿porque a mí?, no soy capaz de decir NO, de limitar, no soy lo suficientemente guapa, alta, flaca, divertida, buena amante, cariñosa…¿te suena alguno de estos pensamientos?

Con estos pensamientos negativos hacia tu persona, tampoco tendrás el poder de cambiar, mejorar o resolver algo. Estos pensamientos son los que suelen surgir cuando algo va mal. No estoy hablando de pensamientos relacionados con los miedos. Estos pensamientos están relacionados con tu autoconcepto que en este caso es negativo.

Estos pensamientos peyorativos sobre ti, para lo único que servirán son para debilitarte frente a un conflicto. Y cuando me refiero a debilitarte me estoy refiriendo a tu autoestima.

Hay pensamientos propios que destruyen la autoestima. Si tienes un golpe en la vida, de cualquier clase, o en cualquier terreno, te va doler, seguro que sí pero si encima piensas cosas horribles de ti te dolerá muchísimo más. Por eso digo que el golpe es inevitable pero el sufrimiento, la intensidad de este y el tiempo que durará lo decides tú.

Si mi pareja me deja o decido dejarla y tengo una sana y elevada autoestima pasaré el duelo de separación mucho más rápido y será mucho menos doloroso. Porque llegaré a la comprensión y la aceptación mucho antes porque se quién soy y el valor que tengo.
Si mi autoestima es baja, este tipo de pensamiento de desvalorización me hará mucho más daño y el duelo de separación será largo y con un intenso dolor por el desamor. Y es muy probable que haya creado una dependencia de esta relación.

Los pensamientos alteran fuertemente la autoestima. Cuando nos ocurre algo que no nos gusta, para colmo nos machacamos con reproches. No nos tratamos con amor. Aparece la culpa. Y la culpa duele mucho.

La persona que no se valora positivamente es una persona que no puede encontrar la felicidad. Es imposible porque no se siente bien consigo misma. No se quiere.

Los conflictos y los problemas moderados son maravillosos para poder empezar a cuestionar tu vida y si la situación que estás viviendo es lo que realmente quieres para ti.

No todo está perdido y si uno quiere puede cambiar estos pensamientos destructivos a otros más amorosos.

Lo primero que tienes que hacer es identificar cuáles son estos pensamientos de juicio hacia ti, los que te desvaloriza. Escríbelos sin miedo aunque sean muy hirientes. Déjalos reposar y otro día los lees y reflexionas. Al leerlo abre un dialogo interno contigo misma. Hazlo como fuera de otra persona, de alguien que amas y respetas. Al leer estos pensamientos e ideas negativas de esta persona importante para ti, ¿qué le dirías?

Si te escuchas decirte que no eres valiosa y que nadie te quiere ¿qué le dirías si oyeras esto de tu mejor amiga o de tu hija o hijo? ¿Cómo tratarías a esta persona que piensa así de sí misma? Yo trataría con amor, con compasión y le ayudaría a ver la realidad de las aseveraciones. Con cada pensamiento debes buscar evidencias de que sea cierto preguntándote ¿es verdad que nadie me quiere? Echa un vistazo a tu entorno y contéstate. Enumera las personas que te quieren. Seguro que al menos una hay entre los amigos, familiares, colegas y vecinos.

Además del dialogo interno que es sumamente importante para cambiar tu autoconcepto, también trabajo con el autoperdón. Debes encontrar aquello que has hecho que te sientes culpable y reflexionar sobre ello para poder entenderte y perdonarte. Es muy liberador. Y por supuesto hay que aprender algo de la experiencia. Si no ¿de qué te sirve?

Todo tiene una razón de ser. Siempre hay algo detrás de estos pensamientos o simplemente que no nos han enseñado a tratarnos con amor o hemos normalizado la falta de respeto, la frialdad, la dureza. Tenemos la tendencia de normalizar hasta el sufrimiento.

Para poder elevar tu autoestima tienes que conocerte y la única forma de conocerte es escuchándote y observando tus comportamientos. La autoobservacion es importante para reconocer que emociones van asociadas a qué tipo de pensamientos. Recuerda que pensamientos más emociones es igual a comportamientos y reacciones.

Los comportamientos se suelen repetir porque en nuestra mente tenemos ideas preconcebidas sobre todo lo que nos rodea. Son las famosas creencias que tenemos en nuestra mente consciente e inconsciente. Ellas provienen de los registros que el cerebro hace de las experiencias positivas o negativas que van asociadas a emociones.

Volviendo al pensamiento que altera la autoestima. Si pienso de una forma negativa sobre mí, que no me valoro lo suficiente, me conformaré con cualquier cosa o persona porque no me sentiré merecedora de una persona o algo mejor para mí. Me resignaré y quedaré con lo que tengo por miedo a no encontrar nada mejor.

Te aseguro que si te quieres de verdad no te conformarás con migajas vas a querer el pan entero porque sabes que te lo mereces. Sabes que tú lo vales.

Y es mucho mejor estar sola y ser libre que mal acompañada y encarcelada.

Cambia tu dialogo interno, cambia tu forma de tratarte. Di lo que piensas y sientes. Se honesta contigo misma y con los demás. La vida es muy corta para perder el tiempo con pensamientos y acciones que no te benefician. Cultiva pensamientos más cariñosos, generosos y amorosos hacia ti. Amarse a uno mismo no es ser egoísta, todo lo contrario si te amas no dependerás de los demás para que te amen y tus relaciones serán mucho más sanas y placenteras.

Si necesitas que te ayude con tu autoestima, escríbeme. Es mi especialidad. En mi web elisaprieto.com puedes leer los testimonios de personas que ya han trabajado conmigo.

El viaje hacia uno mismo es a veces un poco duro y sinuoso pero es el viaje más inolvidable y gratificante de tu vida.

Créeme. El amor por uno mismo no tiene precio. Y la recompensa es la paz interna. El estado emocional más anhelado por el ser humano.

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