Pareja en cuarentena

Antes de empezar el episodio de hoy te pido que te quedes hasta el final porque tengo una propuesta para ti que creo que te gustará, ok?

Bueno, ¿Cómo llevas el confinamiento? Yo estoy sola en esta grande, grandísima experiencia de vida. Vivo sola desde hace muchos años y si te soy sincera nunca eche de menos a nadie en mi casa. Siempre he pensado que la situación ideal de una pareja, cuando no hay un proyecto de vida en común como por ejemplo tener hijos, siempre pensé que lo ideal es cada uno en su casa. Podemos pasar juntos los fines de semana, en los viajes, juntarnos cuando uno necesite ayuda del otro y en momentos puntuales. Nunca vi la necesidad de convivir bajo el mismo techo todos los días del año.

Tuve la oportunidad de casarme y tener hijos puesto que mi pareja lo quería pero nunca sentí la famosa llamada de la maternidad.

Bueno, pues, ahora en estos momentos que estamos viviendo a nivel mundial, echo mucho de menos a mis amigos, echo de menos abrazarles, besarles pero no me hundo porque sé que todo esto acabara. También pienso que la vida tal y como la vivíamos antes del confinamiento, ya no será igual. Habremos aprendido a valorar más las relaciones verdaderas, sobre todo las auténticas y honestas. Esta situación nos habrá enseñado a cuidarnos y a querernos más porque una de las grandes consignas de esta pandemia es yo me cuido para poder cuidarte. Y en el amor es exactamente lo que tiene que pasar. Yo me amo para poder amarte, amarte de verdad.

Si no me quiero de verdad voy a necesitar encontrar a alguien que me quiera, que me cuide, que me valore porque no sé hacerlo. Siento un gran vacío cuando no ocupo mis pensamientos con una persona. Aunque sea una mala relación, tengo mi mente ocupada con pensamientos para esta relación, para esta persona. Mi mente estando ocupada en pensar en esta persona una y otra vez me impide que mire aquello que necesito mirar en mí. Estoy tan ocupada en dar atención a estos pensamientos, que no escucho mis propias necesidades: de crecer, de cuidarme, de conocerme, de reconocer mis fortalezas, mis capacidades, mis recursos y por supuesto aprender a amarme lo suficiente para no depender de nadie para ser feliz.

En esta situación que estamos viviendo a nivel mundial, todo lo que yo no quise ver en la relación o en la otra persona, de pronto la vida nos lo pone delante y no tienes más remedio que verlo. Porque todo lo que buscabas para distraer a tu mente, para no ver lo que verdaderamente estaba ocurriendo, ya no existe porque estas confinada en casa.

El confinamiento en si no tiene nada que ver con mejorar o empeorar la relación. Lo que funcionaba antes en la pareja posiblemente esta relación se verá más reforzada porque ambas personas se unen para superar esta crisis por eso saldrán más fortalecidas.

Las parejas que no estaban muy bien antes, tienen la oportunidad con este confinamiento de mejorar la relación, de limar asperezas, de aprender a comunicarse mejor, y un sinfín de cosas que estaban pendientes. Ahora es el momento.

Por otro lado están las parejas que no estaban muy bien antes o aparentemente funcionaban pero no era real, o que ya estaba muy desgastada y con la cuarentena se rompe del todo.

Hay muchos tipos de parejas y de situaciones. Están las parejas que cada uno está en su casa. También les pasará lo mismo. Algunas mejoraran y otras se darán cuenta de que su pareja no le quería y que tu no la echas de menos. No siempre es la otra persona que nos deja también nosotros podemos romper con una relación.

Sea cual sea tu caso lo que tenemos en común todas las personas es que es un momento de reflexión, de introspección, de escucharnos, de cambiarnos y de cambiar cosas en nuestras vidas que no nos hace crecer, no nos hace sentirnos bien en nuestra piel.

En la amistad también pasa lo mismo. Hay amigos/as que seguirán y otros que se quedarán en el camino.

Lo que estamos viviendo ahora es la vida misma pero con todas las emociones y experiencias concentradas. Me refiero a las relaciones en general. Mucha gente entra en tu vida a lo largo de los años y algunas se quedan una temporada, otras toda la vida y otras desaparecen de tu vida. Tenemos momentos de silencios, momentos de aislamientos, de conexión con los demás, de desconexión y todo lo que antes nos ocurría en un periodo largo de tiempo, de repente se nos concentra en los metros cuadrados que tiene tu casa.

Son momentos difíciles pero todo tiene su lado positivo. Siempre digo lo mismo. La actitud positiva es lo más valioso que tienes ahora en estos momentos. No sabemos cuánto va durar, entonces hay que hacer algo ahora con respecto a tu pareja para no lamentarte en el futuro con lo que podrías haber hecho y no lo hiciste. Te aseguro que este tipo de pensamiento te lleva al sentimiento de culpa cuando una relación se acaba. Lo veo mucho cuando trabajo con personas que han roto su relación o con parejas que buscan ayuda cuando están heridas de muerte de muy difícil cura.

¿Qué puedes hacer ahora que te está empezando a ser difícil la convivencia? Creo que no voy a decirte nada nuevo pero es muy importante recordar unas normas de convivencia en estos momentos.

Si tu estas teletrabajando y no trabajas con tu pareja, lo tienes más fácil. Establece los horarios que podéis comunicaros dentro de casa. Si es la hora de la comida, podéis quedar en la cocina y hacer la comida juntos. La colaboración es muy importante.
Si hay niños tenéis que establecer también la rutina con ellos de estudios y momentos de ocio.
Yo siempre aconsejo a mis clientes que busquen los momentos para estar todos juntos, momentos para la pareja, y el más importante es encontrar un momento para ti.

En una casa muy pequeña es más difícil, lo sé pero aun así puedes decir que te vas a la ducha, o que te vas a dedicarte a tus cuidados, a lo que sea que necesites en este momento y tu pareja tendrá que respetar aunque sea media hora solo para ti. Por supuesto que tu pareja también tendrá la misma necesidad que tú. Habrá que respetarle también.

¿Qué puedes hacer sola? Leer, escuchar música, meditar, bailar, darte un automasaje con tu crema preferida, escribir un diario de tu experiencia del confinamiento, escribir un libro, pintar, dibujar, manualidades, masturbarse ¿por qué no? etc…hay muchas cosas que una puede hacer sola.

¿Qué puedes hacer con la pareja? Lo que hace mucho que no haces. Rescata cosas del pasado que te encantaba hacer con ella y propónselo. Una cena a solas, con velitas, con un masajito, hacer pan juntos y jugar con la masa, si tenéis bañera pues un baño de espuma, inventar un juego entre vosotros conectando con la niña y el niño interno, a los adultos nos encanta jugar.
Hacer algo diferente los fines de semana para que haya una recompensa después de una semana más de confinamiento. Poneros vuestras mejores ropas como si fuerais a un superevento y quedáis en algún lugar de la casa. Dar rienda suelta a vuestra imaginación. Lo que más veo desde que empezó todo esto es la solidaridad que me emociona todos los días, porque sé que el ser humano es capaz de cosas maravillosas y también veo a diario la capacidad creativa que tenemos.

Si antes de todo esto la cosa ya no estaba muy bien entre vosotros y la convivencia está empezando a ser difícil te recomiendo que, antes de estallar y discutir, escribas todo lo que estas sintiendo y todo lo que te gustaría decir o pedir a esta persona. Vomítalo en tu cuaderno y después lo lees y te preguntas que podías mejorar en esta expresión o petición. Reflexiona sobre lo que has escrito y vuelve a escribir. La primera escritura probablemente sea una comunicación agresiva. Debemos intentar que sea lo más asertiva posible para poder comunicárselo a la otra persona. Si hablamos desde la rabia, impotencia, decepción, frustración, lo más probable es que la otra persona se sienta mal, se sienta atacada y no será posible llegar a ningún acuerdo. Entonces la convivencia será mucho peor.

Un pequeño apunte. Tengo un episodio sobre la comunicación que hice en la radio pública del principado de Asturias. En este programa que colaboro todos los viernes, enseño una técnica muy fácil de comunicación asertiva. Se titula la comunicación ideal. Lo encontraras en mi blog o donde me estas escuchando ahora.

Una buena comunicación es imprescindible en estos momentos y debe tener los tres ingredientes más importantes. En primer lugar la empatía, reconocer lo positivo en la otra persona y hablar en primera persona siempre. Ejemplo: me siento triste o cabreada cuando percibo una falta de colaboración de tu parte, falta de iniciativa lo que sea. El decir me siento…asumes la responsabilidad de lo que sientes y no echas la culpa a la otra persona.

A veces estallamos porque esperamos que la otra persona se dé cuenta de que estoy agobiada, triste, superada etc… Hace mucho que aprendí que lo que yo quiero o necesito se lo tengo que comunicar para no haber malas interpretaciones. Y si dudo de algo lo pregunto de la mejor forma posible.

Muchas veces el gran problema de muchas parejas reside en la mala comunicación. Una comunicación que no hubo nunca, comunicación honesta. Tenemos muchos miedos y es una de las causas por lo cual callamos muchas cosas. Es el gran error porque nos vamos hinchando como un globo que al final termina explotando y muchas veces de difícil arreglo.

Hay que mirar la pareja como un negocio común que habéis apostado por él. El negocio hay que cuidarlo, innovar cuando la situación requiera, pasar y superar crisis y mantener y cuidar el crecimiento de ambos. Y este negocio tiene 3 pilares que lo sostiene. La amistad, el cuidado y el erotismo. Si falta algún pilar no hay pareja, desaparece el proyecto como tal.

Se me ha ocurrido una idea para ayudar a las personas que estén en estos momentos sin saber que hacer o que pasará con su relación. Mi propuesta es que me escribas a través de contacto de mi web www.elisaprieto.com o por email contracto@elisaprieto.com o por Instagram @elisaprieto8.

Cada semana iré contestando a las preguntas que me van llegando. Si hay muchas seleccionaré las que sean de distintos casos que seguramente abarcará a muchas personas. Este espacio de las respuestas se titulara TU PREGUNTAS Y YO CONTESTO.

Puedes preguntarme lo que quieras sin miedo porque serán anónimas. Puedes mandarme un máximo de 3 preguntas. Responderé todas las que pueda relacionadas con relaciones de pareja, autoestima y sexualidad. Intentaré al menos responder una de ellas.

Los que me conocéis sabéis que soy coach especializada en autoestima y dependencia emocional y sexóloga especializada en actitudes y conductas.

Aunque nos intimiden esta nueva situación mundial, hagamos algo positivo por nosotras mismas. Aprendamos a amarnos de verdad, a reconocernos como seres maravillosos que somos y que ni este bicho que lleva una corona podrá con nosotros. Porque no hay nada más grande, fuerte y valioso que el amor.

Espero vuestras preguntas para el siguiente episodio. Y si no me sigues aún en Instagram ahora es el momento.

Un abrazo apretado.

Hasta la semana que viene.

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