Y sin embargo te quiero

Y sin embargo te quiero.
¿Qué quiere decir exactamente esta frase tan usada en canciones como la de Joaquin Sabina? No voy a analizar su letra pero si quiero hablarte del peligro del amor romántico. Tengo un episodio que hablo sobre los mitos de amor romántico, fue en la radio asturiana donde colaboro semanalmente, pero hoy quiero profundizar un poquito más.
En este taller y en otros que impartí sigo viendo siempre lo mismo y en distintas edades. La mayoría de las personas que vienen a mi taller son mujeres que están muy dolidas por una relación imposible, o tóxica, o que no encuentran a su pareja ideal, y lo que más se repite es el pensamiento de que debo tener algo mal o estar haciendo muy mal para no tener una relación estable, bonita y sana.
¿Por qué siempre cargamos con este sentimiento de culpa? Porque pensamos que si alguien no nos quiere es porque tenemos algo raro y que no somos dignas de su amor? ¿Por qué siempre pensamos que somos nosotras y nunca nos planteamos que quizás sea la otra persona que no quiera compromiso, que tenga miedo a la intimidad, que no sepa amar, que tenga miedo a ser vulnerable, y que también esta persona tiene una mochila cargada con sus experiencias negativas o no tan buenas con respecto a las relaciones de pareja, igual que nosotras, que le impide a entregarse a una relación?
Las otras personas también tienen las mismas inseguridades o simplemente no optan por estar emparejadas.
Pero la cuestión es. Si lo tengo claro que la relación acabo, que la otra persona no quiere seguir conmigo, que no ha mostrado nunca un interés por tener una relación estable, si ya he tomado la iniciativa varias veces y esta persona no me ha correspondido ¿por qué insisto?
Parte del sufrimiento en el amor es por los condicionamientos y educación que hemos tenido sobre las relaciones de pareja. Ya he mencionado en otro episodio que lo que más nos hace sufrir es la idealización del amor de pareja. En parte la literatura, las películas románticas y por supuesto los cuentos infantiles de príncipes y princesas han hecho y siguen haciendo mucho daño. Dan una idea absolutamente equivocada de la relación de pareja.
Te voy a dar un ejemplo de lo que hay que huir, salir corriendo y pedir ayuda si hace falta si piensas como el autor o autora de este texto. Lo encontré en un blog. Hay muchos en la red que van en esta línea. Ojito
El título ya me pone los pelos de punta.

Vivir sin ti es morir en vida, es no vivir
Vivir sin ti es un suplicio, una tortura, es un castigo o quizás sea una cruel venganza de la vida, por quererte así.
Es solo contar los días, las horas, los minutos pacientemente, en que estés de nuevo aquí.
Vivir sin ti es no comer, es solo alimentarse; es respirar sin pensarlo, es vegetar, es no vivir.
Es gastar miserablemente el tiempo que se me escapa y sentir hasta envidia de los demás, por no poder ser feliz.
Vivir sin ti es derrochar la vida, las ganas, matar las ilusiones.
Es malgastar este amor tan grande, que siento por ti.
Es esperar y esperar en soledad, sin poder hacer nada, solo escribirte estas letras patéticas.
Es marchitarse, almacenar sueños rotos y esperanzas mustias, que se burlan todo el tiempo de mí.
Por eso vivir sin ti, es como morir en vida sin desearlo, es verdaderamente… no vivir.

No sé en que estaba pensando cuando escribió estas palabras. Si es un caso real o si esta persona piensa eso del amor o de si misma, si es así necesita urgentemente ayuda de un profesional.
¿Qué concepto tiene de si misma esta persona? ¿Cómo está su autoestima? ¿Cómo se valora? Su persona no tiene ningún significado para si misma. Es una persona absolutamente dependiente emocional porque su vida no tiene sentido y no vale nada sin la otra persona.
Este texto ilustra la falta de autoestima, falta de una autovaloración positiva y por supuesto la necesidad de dar un sentido a su vida a través de la otra persona.
Todos los demás textos van en esta línea con estos títulos. Te quiero siempre a ti, a pesar de que no me quieras, seria el resumen de este. Otro que se las trae. No hay felicidad si no estás tú. Si tienes este tipo de pensamiento claro que sufrirás muchísimo en la relación porque pones tu felicidad en manos de otra persona.

Tenemos que entrar en una relación con la autoestima sana, sabiendo quienes somos y sobre todo sabiendo lo que quieres y lo que no quieres en una persona.
Si tienes una persona que no te respeta, que no te aprecia, que no te valora y aun así sigues con ella, te preguntaría cuanto te respetas, como te valoras y que piensas sobre ti.
Este tipo de relación solo nos sirve para darnos cuenta de cuanto nos queremos, de cuanto nos valoramos y nos cuidamos. Lo repito mucho en mis talleres y a mis clientes. Cuando yo no se amarme busco a una persona que lo haga por mi y me vuelvo dependiente de ella porque esta persona llenará un vacio que no soy capaz de hacerlo por mi misma. Pero generalmente cuando buscamos a alguien que llene este vacio, casi siempre esta persona termina marchando porque no puede cumplir con tus expectativas.
Hay que reforzar y mejorar la autoestima a través del autoconocimiento para no caer en este tipo enfermizo de relación.
Todas las experiencias nos enseñan algo si queremos encontrar ese aprendizaje. Todos nos equivocamos y hay personas que tienen un personaje muy bien elaborado que nos enamoran pero cuando me doy cuenta de que esta persona no es la que yo creía y su comportamiento ya no es el mismo y no me trata con amor, ternura, cariño como me merezco, me voy de la relación. Y si la ruptura es muy dolorosa busca a alguien que te ayude a fortalecerte, a recuperar tu dignidad y a dialogar mejor contigo misma.
Recuerda que la autoestima es un autoconcepto, una autovaloración que puede ser positiva o negativa. Puedes cambiar la visión que tienes de ti misma y aprender a solo dar cabida a personas que son dignas de ti.
Si te amas no permitirás que nadie te haga daño. Y Si te hace alguna vez no permitirás que vuelva a hacerlo porque ya te has ido de esta relación donde esta persona no supo valorarte.
No insistas con alguien que ya te ha demostrado que no quiere estar contigo. Acepta la realidad y vete lo antes posible. La dependencia emocional es igual que una adicción, cuanto menos consumas más rápido y fácil será el desenganche.
Hasta aquí el episodio de hoy. Espero que te haya servido para algo y si quieres, escríbeme y cuéntame tu caso. A lo mejor te puedo ayudar, ok?
Hasta la semana que viene.

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