CONFLICTO ORAL: CUNILLINGUS VS. FELACIÓN

Tengo que reconocer que, hablando con una colega sexóloga colombiana, me quedé perpleja al enterarme de que en algunos países de latino américa, muchos hombres, no todos afortunadamente, no practican el cunillingus a sus parejas. Parece ser que lo que alegan es que la vagina huele mal. La vagina, al igual que el pene, tiene un olor característico pero si la higiene es correcta y no hay ninguna patología, el olor y el sabor  para nada tiene que ser desagradable. Sin embargo muchos de estos hombres que no practican sexo oral a las mujeres, sí que les gusta y demandan a sus compañeras que les practiquen una felación.

Y me pregunto, a hombres y mujeres que entran en un conflicto oral, ¿Por qué negamos este placer? ¿Los hombres a las mujeres y las mujeres a sí mismas? ¿Será una cuestión de olores o que inconscientemente siguen perpetuando la antigua idea de que la mujer está para complacer al hombre? Durante muchísimos años en todas las sociedades desde la más antigua, pasando por el Amor Cortes, el Victoriano, el Romántico hasta ayer, a la mujer se le prohibieron el placer. Ella, las esposas, estaban para complacer al cónyuge cuando él demandaba sexo; para cuidar a la prole y a la casa. En tal caso la diversión y el placer sexual estaban únicamente destinados a las mujeres que ellos mismos las etiquetaban de mujeres de mala vida. Pues, ¡señoras y señores! Estamos en el siglo XXI, año 2017 ya es hora de cambiar la mentalidad y reconocer que la sexualidad es un regalo de la naturaleza y que el sexo por puro placer, olvidándonos de la reproducción, es lo que nos diferencia de los animales. Tenemos que aprender de disfrutar de TODAS las partes de nuestros cuerpos incluyendo los genitales y también, porque no, del ano. Todas estas partes del cuerpo dan muchísimo placer con pocos estímulos por la cantidad de terminaciones nerviosas que tienen. La vagina tiene un órgano que está diseñado únicamente para el placer y es el más sensible al responder a los estímulos: el clítoris. De él solo vemos el glande pero su tamaño puede llegar hasta 12 cms. El cunillingus es una práctica muy placentera para la mujer, si ella se deja llevar y se entrega a las caricias de dedos, lengua, boca e incluso acompañada de juguetería erótica. Y para los buenos amantes, esta práctica, les complace mucho al sentir en su mano, en su boca como la mujer se retuerce de placer. Y si ella llega al orgasmo, para ello tiene que ser practicado con esmero, dedicación y entrega, la recompensa es muy gratificante al sentir las contracciones de un orgasmo autentico y doble placer por verla satisfecha. Lo mismo ocurre con la felación. Si está hecha con ganas, con disfrute propio, con dedicación, proporciona un inmenso placer porque nos gusta por un lado y por otro que a ellos también les complace. Pero como digo siempre, la comunicación entre dos personas es imprescindible para que no haya malos entendidos. Mi pareja no es adivina. Mi deber es comunicar siempre lo que me gusta, como me gusta y lo que no. Si ambos se comunican, si hay generosidad recíproca, ganas de probar, innovar y entrega a la hora de disfrutar de un encuentro sexual, el resultado seguramente será magnifico. En todas las relaciones el dar y recibir debe estar equilibrado. Si uno solo da y no recibe nada o muy poco, por muy generosa que sea esa persona, al final más que una relación satisfactoria, será un cumulo de frustraciones. Y las frustraciones cuando se acumulan, sobre todo en el sexo, este se convierte en algo indeseable, aburrido, mecánico, transformándose en tedioso. El sexo es placer. Un placer compartido.

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